enero 04, 2009

Domingo



Odio los malditos domingos...

Ese sabor a sin sabor, ese cansancio en la ventana. El tedio de los minutos transcurriendo lentamente...

Sólo cuando estoy vestida de domingo a su lado se llenan de sentido.





Y mañana ocurrirá. Dos horas en un autobús, y un domingo por delante... pero distinto.